Origen del Nombre

Al inicio al equipo se le llamaba de distintas formas, sin tener un nombre de batalla.

Los primeros apodos fueron “La Juve de Río Cuarto” (parafraseando al gran equipo italiano) hasta quedar finalmente “La Juve” a secas.

Una vez definidos apodo y nombre, faltaba la definitiva adopción de los colores. La idea era manejar un color con mucha energía, fuerza y que representara el calor de la hinchada, como fue el rojo y otro que generara la calma y el temple necesario para poder definir ante cada jugada… Es por eso que se define el verde que no sólo complementa aquella energía que transmite el sol y se refleja en los ojos color rubí de los teros, sino que representa el campo de juego y toda expresión deportiva al aire libre que se pueda llevar a cabo disfrutando de la inmensidad de la naturaleza…

Pero no sólo los colores son importantes en la definición de la camiseta, las banderas y las insignias del Club. Se debía incorporar un personaje que estuvo siempre presente acompañando cada peldaño construido y que llegó a ser el “mejor amigo del” del hombre, del jugador, del técnico, pues su sola presencia en el campo de práctica, augura buenas jugadas! Es un ave pequeñita pero su vigilancia constante, el arraigo al terruño, sus ojos color rubí, su valentía y permanente guía, convierten al Tero es uno de los más nobles amigos del hombre y en el caso del Club la insignia más eficaz que acompaña a los jugadores en cada encuentro.